El 2022 quedó atrás, más no lo hicieron los obstáculos que impiden que la industria vitivinícola del departamento pueda surgir en correlación con lo que amerita la calidad obtenida por sus vinos y singanis. Exorbitantes cargas impositivas e invasión de contrabando son algunas de las principales trabas que los productores tratan de vencer, por otro lado, con innovación en sus propuestas para llegar al paladar del público.
2022 – 2023
La Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas (ANIV), vigente desde 1996, hace un recorrido por el año pasado y prevé los temas para el 2023. Fernando Galarza Castellanos, gerente de la entidad que agrupa a 13 bodegas y que pronto se sumarán 3 más, comenta los principales sucesos
Primero, destaca la gran noticia que obtuvo Bolivia. Que los Estados Unidos certificó el singani como una bebida de origen nacional, lo cual permitirá expandir el mercado de las exportaciones con una bebida típica boliviana. “Fue reconocido como singani, antes se exportaba como brandy o agua ardiente, somos el único país que tiene tal registro, también abre la posibilidad a otros mercados como el europeo o asiático”.
El 2022 tuvimos una buena vendimia, buena cosecha, no obstante la producción no se incrementó. “Tuvimos una serie de problemas, sobre todo se estoqueó la uva de los pequeños productores, ya que la industria no incrementó la producción, que tampoco justificaba, debido a la pandemia y al aumento descarado del contrabando”. El contrabando, se calcula que ya copó el 40% del mercado, de 10 vinos 4 son de contrabando. También vale recordar que el gobierno central no frena esta ola que tanto flagela al sector y que repercute en toda la cadena y la economía de las regiones.
Los impuestos también afectan. El ICE y su método de cálculo según las UFVs agravan los costos. A la vez, el gobierno emitió una medida transitoria que impone rangos para el cálculo del ICE, máximos y mínimos, recayendo en el sector 3.63 bs. por cada litro de vino. “Hicimos las gestiones ante el gobierno señalando que tenemos que ser considerados de otra forma, porque somos industria netamente nacional (desde la uva hasta los consumidores), generamos muchos empleos y las provisiones las hacemos en el país”. Agregó que el cambio climático es otro tema que afecta la producción, se tuvo desde sequías hasta granizadas.
2023
“Como ANIV este 2023 nos proyectaremos con más fuerza a nivel nacional. Habrá tres bodegas nuevas que se sumarán: Landsua Santa Cruz, Dolz Cochabamba y Juan Diablo Tarija. Buscamos que más industrias se sumen, así fortaleceremos el sector y las gestiones a encarar”.
“Tenemos muchos anhelos para los siguientes años. La exportación es una vía que trabajaremos. Para eso las bodegas invierten en todas las áreas de la cadena. Hay que identificar los nichos donde nos diferenciaremos. Conseguir la denominación de origen del vino de Bolivia. Explotar la altitud como otro factor diferenciador”. Habló también del turismo enológico y su crecimiento, para eso las bodegas ya adecuan sus servicios para recibir a más turistas, siendo otro complemento económico importante.
Otros ejes son: favorecer el incremento del consumo, crear una cultura del vino responsable y asistir a la mayor cantidad de ferias nacionales e internacionales, sobre todo a la más importante del mundo que es en Alemania.
Miembros (orden alfabético)
- Bodega Barbacana
- Bodega Cañón Escondido
- Bodega Jardín Oculto
- Bodegas Kuhlmann con las marcas Los Parrales, Santo Patrono y Alto Sama
- Bodegas y Viñedos La Cabaña S.A. con la marca Kohlberg
- La Concepción S.A con sus marcas Rujero y La Concepción
- Bodegas Magnus
- MILCAST Corp. con Aranjuez
- Sociedad Agroindustrial del Valle (SAIV) Casa Real y Campos de Solana
- Uvairenda con la marca 1750